Autor: Espacio Sonido

  • Danitse, una entrevista a dos partes

    Danitse, una entrevista a dos partes

    Escribe: Víctor Pérez

    (La siguiente entrevista tuvo lugar a fines del 2022, cuando la dictadura de Dina Boluarte ya había ocasionado las primeras muertes en las regiones del sur. Hoy la suma asciende a 59 muertos.)

    Tengo la teoría de que Danitse es en realidad una artista punk, disidente, contestataria, que logró infiltrarse en la escena musical, llamando nuestra atención con las canciones de desamor de su primer disco (Viaje, 2013); pero que, secreta y sutilmente, iba gestando su mensaje real, uno incendiario, de cambio, transformación espiritual,  y permanente búsqueda de la libertad. Es eso o estamos siendo testigos de la consolidación de una de las cantautoras peruanas que con mayor madurez ha tomado las riendas de su bien ganado estatus de artista.  

    Próxima a presentar la totalidad de su disco Augurio, en plena crisis social, nos detenemos por un momento para conversar en esta entrevista a dos partes. Se recomienda leer en un espacio de distensión, si es que aún podemos encontrar un lugar así.

    Primera parte: Sobre la soledad, el desarraigo en la ciudad y la actual crisis política

    —Tú último concierto (2022) fue en el Museo Central, mi hermana me contó que hiciste un pequeño análisis de tus primeros trabajos, una autocrítica al disco Viaje (2013), y expresaste que ya no te sentías tan conectada con las ideas de ese disco. ¿Fue así?

    Es posible. La verdad es que ya no toco tantas de esas canciones en vivo. Por un lado, porque la paso mejor tocando canciones nuevas, y también porque cada vez se siente más lejana la sensación que me llevó a escribir ese disco. A veces lo escucho y lo siento muy sentimental, entonces ya no me siento tan cómoda comunicando esa posición, hasta a veces de víctima, tipo “ah, me siento mal, voy a llorar” (risas). Que a la vez es válido y es parte del crecimiento pasar por eso… en realidad creo que solo se trata de la capacidad de ver que uno cambia, y no lo juzgo, igual toco las canciones. De hecho, el año que viene (2023) ese disco va a cumplir diez años, y es una oportunidad para mirarlo con más detenimiento, incluso hacer una reflexión real sobre todo este tiempo y lo que representa. Le tengo cariño porque es el primer disco realmente mío, que yo compuse y produje, con el que me sentí bien creándolo en su momento y que fue recibido por las personas con mucha calidez.

    —En las letras del segundo disco, De la Tierra al Sol (2019), percibo una idea de crecimiento, de avance, evolución. Es bueno apuntar a ser un mejor ser humano; pero a la vez hay un límite difuso entre eso y ser un poco duro con uno mismo. ¿Cómo ese perfeccionismo o evolución que buscas en tu trabajo, creativamente, afecta a tu propia vida?

    De la Tierra al Sol  nació como un concepto antes que como música. Yo sabía que quería hacer un disco con el que terminara en un lugar diferente al que me encontraba cuando hice Viaje, porque quería salir de allí. Ése lugar le había dado mucho valor a lo triste y lo melancólico, pues a veces me parecía que las personas cuando estaban muy felices no veían la realidad. Pensaba que estar triste era la manera correcta de ver el mundo. Pero tampoco sentía que esto era saludable, por lo que mi posición fue: “¡ya! vamos a salir de aquí a través de canciones, y cada canción va a representar esto…”. Así que la estructura del disco existió antes que la música. Entonces sí tiene sentido lo que dices…  hay una suerte de esfuerzo o de obligación por ser mejor, incluso como un deber moral; que tiene que ver, supongo, con la educación súper religiosa que tenemos acá, donde te obligan a ser bueno. Y está bien en alguna medida, es decir, lo espiritual (…) Sí, ese disco creo que refleja esa intención de crecimiento constante, de estar siempre en evolución, como un compromiso humano de estar en este tiempo y en esta vida dando lo mejor que podemos. Yo interpreto así mi experiencia humana porque sé que nos vamos a ir todos, entonces siento que sí quiero dejar lo mejor de mí. Al menos en ese plano que me ha tocado, que es hacer música, quiero reflejar eso.

    —Para llegar a eso que buscabas, nos hablas de un tipo de soledad que no es la soledad de Viaje, es decir, la del abandono, la soledad difícil de soportar, sino una soledad de otro tipo ¿Puedes hablarme de cómo experimentas la soledad o de cómo la has experimentado con el paso del tiempo?

    Creo que tienes razón cuando hablas de dos tipos de soledad, la primera es más producto de las circunstancias, pero también voluntaria, y a la vez una soledad de resignación. No sé cómo explicarlo… Siento que cuando intentas ver a través de la realidad e interpretarla, ves la vida desde una perspectiva más macro. Es decir, te posicionas fuera de la sociedad para poder verla, y al final eres un espectador que intenta entender, como desde una mirada antropológica. Eso necesariamente te excluye o te autoexcluye. Es una sensación de soledad porque nadie más está compartiendo tu mirada. Incluso es algo necesario, porque tienes que buscar esa soledad para entender el silencio, y estar en paz contigo y con tu entorno. Buscar espacios solitarios es necesario, y finalmente logras entender que es el lugar en el que te sientes cómodo, donde te sientes realmente tú mismo.

    —¿La soledad a la que te refieres tiene que ver con salir de ti mismo y mirarte? Digamos, si vives en una pecera… ¿sacar la cabeza del agua y mirar la realidad de esa manera total y aterradora?

    Puede ser. Me refiero también al desapego, a no sentirse parte de nada para poder ser objetivo, el alejarse para ver en perspectiva, y con eso hablo de la sociedad, de la familia, los amigos. Cuando asumes la función de escribir o decir algo verdadero sobre la vida, tienes que intentar ver las cosas en su mayor dimensión, y eso no se logra estando adentro y sintiéndote parte de algo. No sé si tiene sentido. O sea, supongo que hay otras formas. Hasta ahora, yo lo he experimentado así.

    —¿Y eso siempre ha acompañado a tu vida?

    En algunos momentos más que otros, en De la Tierra al Sol sobre todo, en esta temporada de viajes. Ahora no tanto, últimamente me estoy contradiciendo. Pero siento que está bien contradecirse.

    —¿Qué cambios crees que han operado en tu vida para que ahora estés más volcada hacia lo terrenal y la acción? Lo digo también por las últimas canciones que has publicado (por ejemplo, “Valle incendio”), las siento más terrenales, más rítmicas

    Sí, el ritmo tiene que ver con la tierra. Ya no quiero solo decir o reflejar una historia propia, sino ampliar más el foco. Por ejemplo, el hecho de hacer música con el charango tiene que ver con que quiero reflejar la historia de este territorio. Al final hemos nacido en este lugar que carga esta historia y la tenemos ahí en algún nivel de nuestra memoria genética. Siento que hay algo que decir sobre eso.

    —¿Puedes hablarme un poco más de la memoria genética?

    Cuando digo “genético” estamos en un plano físico y cuando digo “memoria”, piensas algo psicológico. Podría parecer contradictorio, pero los planos están integrados, lo físico no está separado de lo espiritual. Nuestras células no sólo cargan una memoria física de nuestros padres, también tenemos una memoria más amplia, que se remonta mucho más atrás.  Es interesante porque si existe este plano físico, también existe un plano más sutil. A veces actuamos de ciertas maneras porque el temperamento ya viene con el ser humano, no es algo que uno aprende. Un niño cuando nace ya tiene un genio, eso no lo aprende socialmente. Hay cosas que evidentemente se aprenden después en la familia o en la sociedad, pero hay algo que es innato. Y eso se explica por años y años de aprendizaje de tu propio clan, tus propios genes. Sin embargo, uno mismo puede modificar artesanalmente sus genes a través de nuevos hábitos.

    Y te hablo de esto porque siento que hay algo que yo no puedo explicar cuando escucho cierto tipo de música y me llama demasiado. Cuando escucho, por ejemplo, la música gitana o la música andina, pienso que tiene algo que ver con que yo me siento más de montaña a pesar de que nací en la costa. Y entonces agarro el charango, lo escucho y siento que hay algo que conecta conmigo… imposible de explicar, solo quiero tocarlo. Siento que hay algo misterioso…  no quiero decir “mágico” porque cuando dices “magia” es como algo que está desconectado de la realidad. Yo siento que se trata de algo real, que no podemos explicar a través de nuestras categorías lógicas formales (…) No podemos explicarlo de esa forma porque estamos acostumbrados a simplemente explicar a través de la razón, pero si lo explicamos a través de la intuición, a través de la fe, pues tiene sentido.

    —Más allá del instrumento, ¿has tenido la oportunidad de hacer una búsqueda en la historia de tus antepasados?

    Sobre todo por lo que me contaba mi madre, la historia de su familia, que es la que me parecía más fascinante porque era un lugar en donde no crecí. Ella es de Huancavelica (…)

    —¿Y ha sido fácil? Porque aquí en Lima experimentamos el desarraigo de muchas maneras; incluso como mecanismo de protección de parte de nuestros familiares, por ejemplo, negando la enseñanza del quechua

    Fui consciente de lo que había tenido que pasar mi madre en Lima para no sentirse discriminada. Mi abuela decía algunas palabras en quechua, y me acuerdo que como un juego yo le preguntaba “¿Y cómo dices esto?”, pero se trataba de una conversación íntima, no era algo que ella mostrara; y obviamente mi mamá no aprendió quechua, pero podría haber aprendido. Esto era un signo de que tenía que olvidarse de dónde provenía (…) y eso se siente como vivir partido, no puedes terminar de ser un ser completo, de estar bien anclado en la tierra, te da una sensación de inseguridad.

    Siento que de alguna forma, yo, habiendo nacido en Lima, también heredé la sensación de desarraigo, pues al final no sientes que éste es tu lugar. Una manera de encontrar la sensación de pertenencia ha sido a través de símbolos, como tocar el charango, sentirme parte de esta tierra o estudiar más música andina… Sentir que de alguna manera mi generación puede reivindicar un poco lo que la generación pasada negó.

    —Es como si en lugar de que tú fueras quien busca las líneas ancestrales del charango, más bien es el charango quien te está llevando hacia tu pasado.

    Sí, es un proceso de ambos. Me puse a estudiar el charango históricamente por mi tesis, pero al final era más mi pulsión, mi propio interés por encontrar a través de él, un arraigo, una sensación de pertenencia (…)

    Ahora bien, soy consciente que estoy utilizando un instrumento andino y yo no he crecido en los andes. Así que tampoco puedo pretender hablar de una realidad a la que no soy tan cercana. Yo crecí en Lima, y sé que hay personas a las que esta posición les resulta progre, o todos los otros adjetivos que puedas encontrar para calificar a alguien que está cómodo en la capital. Sí, soy consciente de eso; pero también pienso que lo que tengo que decir es genuino, no puedo negarlo, me nace hablar de esto porque tengo razones personales y sociales, porque me siento comprometida con mi realidad social y siento que es algo necesario. Por otro lado, no siento que mi música sea la expresión profunda y genuina de las personas que sí están inmersas en su realidad. A mí me ha llegado de otra forma, de forma lateral, si quieres. Pero eso no invalida mi posición, porque al final es mi historia, y como muchos hijos de migrantes nacidos en una capital, hemos sentido el desarraigo y hemos vivido directamente la sensación de no sentirnos parte de una sociedad clasista y racista (…)

    —¿Podrías ahondar un poco más respecto a cómo has experimentado el clasismo o la desigualdad de manera personal?

    Se ve constantemente, ¿acaso no lo ves tú en la sociedad? Existen élites… la meritocracia es una ficción. Puede haber alguien con mucho mérito, pero que no tiene los contactos ni el dinero o no vive en Lima; en cambio tienes a alguien mediocre que tiene los contactos, el dinero… y de pronto es reconocido, se le facilita la vida. A eso me refiero con clasismo. Y no solo pasa aquí, vivimos en una sociedad que legitima y reafirma la desigualdad, vivimos en un paradigma que ha normalizado estas desigualdades y estas brechas y mientras no cuestionemos esa estructura no van a cambiar las cosas.

    — Ahora que estamos en uno de los puntos más álgidos de esta crisis infinita en el país, ¿sientes dudas morales frente a lo que puedes decir o no al respecto? Ya que tu nombre no está asociado solamente a ti, sino a tu proyecto y a las demás personas con las que trabajas probablemente

    A veces me cansa que el activismo sea solo por redes. He encontrado formas de ayudar de manera más directa, pero… ¡asu! Te das cuenta que la podredumbre llega incluso allí. Porque puedes publicar un post y, claro, te caen las personas que no piensan como tú, te insultan, lo que fuera… pero ayudas de otra manera e igual encuentras esa represión o la frustración de que no puedes cambiar las cosas, y es horrible. Ahora mismo estoy en una especie de parálisis. A veces intento convencerme de que todos tenemos nuestras fortalezas y nuestras formas de luchar y defender lo que creemos correcto. Siento que yendo a una marcha no sería muy útil porque tengo claustrofobia, no me hace físicamente bien. Entonces pienso “qué puedo hacer”. Ya, podemos hacer donaciones… pero luego te enteras que allanan el local de las comunidades campesinas con todas las donaciones, y encima los acusan de terroristas. ¿¡Qué puedes hacer!?

    Supongo que como artistas nuestra fortaleza también es crear. Ahora mismo pienso que sería más útil hacer una canción, intentar decir toda esta frustración, que a veces no quiero comunicar por redes porque se me hace ocioso reducir el conflicto a un post de Instagram o de Facebook.

    —Además, la manera en que uno piensa a veces solo tiene eco en las personas que te siguen y no hay un debate real…

    Exacto, no hay diálogo, porque la persona que no piensa como tú y que no te sigue va a encontrar tu post y solo llegará para insultar. Pero también pienso… ¿¡Cuándo hemos llegado a un acuerdo!? ¿¡Realmente cuándo nos hemos puesto de acuerdo Lima y las regiones!? Porque lamentablemente es así, Lima: centro del poder del Perú, las élites que viven aquí toman las decisiones, los medios de comunicación están tomados por los grupos de poder… entonces sientes: ¿¡Cuántos años pasaron desde la colonización y seguimos replicando estas estructuras!? Ya no sé si es que tengo una solución para este conflicto. Y encima la “solución” que encuentran estas personas (policías) es acallarlos y matarlos… ¡Dios! Ahorita mismo no veo una solución, y es frustrante.

    —¿Has pensado en irte del Perú?

    Sí, todo el tiempo lo pienso. Siempre pienso que no es el mejor momento, en parte porque aún tengo cosas que hacer aquí todavía. Me gustaría irme para crecer más que para huir, o quejarme “ay, Perú horrible”. Porque siento que tengo que aprender mucho aún y que acá no puedo como quisiera. Me gustaría desarrollarme en lo que hago para poder de alguna manera aportar algo aquí. Me gustaría salir del país para estudiar, para crecer, para aprender de otras culturas, de otros músicos, de otras experiencias. Aún tengo pendiente eso, pero sí creo que eventualmente lo voy a hacer.


    (Antes de continuar con la segunda parte de la entrevista a Danitse, les ofrecemos un breve entremés sobre cómo fue que se nos ocurrió entrevistarla.)

    Otra vez llegué a destiempo a un espacio que quería habitar. Esta vez fue un concierto de Danitse, en el Museo Central. Me la había perdido antes en el Icpna Jazz Fest junto al cuarteto de cuerdas, me la perdí en Arequipa estando yo por allá, y perdérmela esta vez, además en un evento gratuito, me dolió.

    Esa tarde fue atroz, había trastabillado con una serie de infortunios que le habían otorgado a mi día una densidad insoportable. Por decir lo menos: una anciana de aproximadamente 65 años se cayó de cara en la vereda debido a un descuido mío. Entre otras cosas más que no quisiera recordar. En general, estaba descolocado. Por eso quería llegar al concierto, por eso tomé un taxi desde El Agustino (yo nunca tomo taxi) imaginando que al llegar, el sonido caería sobre mí como una lluvia purificadora, que se llevaría la culpa, el cansancio, la molicie, a una dimensión extraña, lejos del espacio íntimo donde pretendía refugiarme. Pues esa es la experiencia que me había ofrecido la escucha de De la Tierra al Sol en el pasado: intimidad, refugio, también interpelación.

    Pero no se pudo, no se logró, “no” otra vez.  Según el guardia, un par de minutos antes el aforo se había llenado por completo. Y tampoco insistí, de pronto me pareció que era un poco infantil ponerle el peso de mi salvación a un concierto, como si yo mismo no pudiera procurarme nuevas oportunidades de goce, como si no pudiera aceptar que a veces simplemente las cosas son así. Era de noche, me puse los audífonos y mientras paseaba por la ciudad tuve una idea: “¿Y si entrevisto a Danitse?”.

    Segunda parte: Sobre la espiritualidad, su proceso creativo y el feminismo

    —¿Tú prácticas meditación?

    Sí. Yoga y meditación. No tan regularmente como quisiera, pero tengo mis rutinas.

    —¿Y qué es lo que has descubierto en esos procesos?

    Reconectarme con mi cuerpo, con mi respiración, y entender que el cuerpo y el espíritu están conectados, estamos conectados con todo. A veces creemos que estamos separados del resto, pero no es así. Todo esto que uno puede pensar que es mágico, es más real de lo que uno está dispuesto aceptar…  y algo tan simple como encontrar en mi respiración un medio para estar bien, calmar mi mente, bajar mi ritmo cardiaco cuando tengo ansiedad, encontrar claridad cuando estoy muy abrumada, o no permitir que los pensamientos intrusivos ganen, o para encontrar concentración cuando tengo que crear. El yoga me da endorfinas, la sensación de salud y bienestar.

    Y bueno… cuando ya te adentras más a la filosofía más allá de la práctica… [Se interrumpe a sí misma] Bueno, podría explayarme, no sé si este sea el lugar… pero sí me han pasado cosas muy locas desde que empecé a incorporar la meditación y el yoga a mi vida. Como empezar a ver cosas que no están y pensar que me estoy volviendo loca: imágenes, cosas muy vividas… y luego entender que es parte de la apertura de tus chakras. Empezar a ver cosas que no están es parte de abrir tus chakras superiores, y lo entiendo como algo humano, no soy la primera persona ni la última a la que le pasan estas cosas.

    —Tal vez hay ciertas “cosas” percibidas por el ser humano que al estar fuera de su cotidianidad le generan una suerte de miedo…

    Claro, porque no lo entiende, porque usualmente estamos tapados, bloqueados. Además, se trata también de una suerte de autoconservación, porque en el mundo cotidiano la sociedad nos exige ser autómatas, solo hacer sin cuestionar, entonces, ¿te imaginas si todos nos diéramos cuenta de lo absurdo de esta sociedad? ¿Que estamos en una mentira, viviendo una vida ficticia que no está relacionada con una real necesidad humana de conexión? Todos estaríamos llorando ahorita (risas).

    —Si hubiera ese despertar colectivo…

    Se caería todo.

    —Me encantaría… sería un proceso que no podríamos ni imaginar

    En algún lado escuché que nuestra glándula pineal se fue solidificando por una suerte de autoconservación, porque si fuéramos conscientes de que estamos conectados con todo… ¿te imaginas con qué intensidad experimentaríamos la empatía, con todo el dolor que existe en este mundo? ¿Con todo lo que está sucediendo en todas partes a todos los seres humanos? Lo sentiríamos todo y no podríamos hacer mucho porque estaríamos sintiendo el dolor del otro a cada momento. Aunque todo lo que afecta a uno afecta a todos, tal vez esta manera de sentirnos separados es una forma de protegernos.

    —¿Ese contacto con la espiritualidad está más presente en el proceso de creación para el disco Augurio?

    Puede ser, creo que el mundo invisible está más presente. Augurio es el llamado de un lugar que aún no existe, un llamado del futuro, un llamado silencioso que solo intuyes. En general, en casi todas las canciones hay esta sensación de fe en lo invisible. Y como es un disco que pasó por la pandemia, por toda esa sensación de enfermedad, también tiene una conexión con el cuerpo y la enfermedad, una voluntad de buscar la cura o de encontrarla en uno mismo. Creo que cada uno es responsable de su propia curación. Esos son los dos ejes del disco.

    Danitse en el Británico de San Juan de Lurigancho

     —¿Y la manera en que has escrito las canciones también ha sido diferente?

    He querido escribir canciones que no tengan que ver solo conmigo, (Abordar) microcosmos y macrocosmos. Por un lado, hablo del cuerpo, del plano más chiquito, celular. De hecho, hay una canción que va a salir el próximo mes, llamada “Frágiles” y justamente habla sobre esa exorcización de tus enfermedades. Pero también he ido hacia lo más macro, para vernos como una célula social e intentar entendernos en nuestra historia y nuestro conflicto desde la colonización, que es donde nace la herida que cargamos hasta ahora. El hecho de haber estado en Cusco terminando de hacerlo, fue porque me parecía muy necesario estar allí, escuchar desde ese lugar y poder decir algo…

    —En el aspecto visual del disco he visto referencias mitológicas, por ejemplo, la figura de la diosa Artemisa interpretada según el libro de Jean Sinoda, «Las diosas de cada mujer”. ¿Cómo tuviste este acercamiento?

    Siempre estoy buscando formas de entenderme a través de lo que leo, herramientas para darle palabras a lo que siento. Y esta forma me pareció muy bonita porque es de alguna manera una interpretación de la complejidad femenina. De cómo a veces dentro de nosotras pueden estar activos muchos arquetipos de las diosas que entran en conflicto. Por ejemplo, hay un grupo de diosas vírgenes y otro grupo que no. Las diosas vírgenes tienen la cualidad de estar muy concentradas en su rollo: la cazadora, la mística, la abuela, la sabia. Pero si una diosa virgen entra en conflicto con, por ejemplo, Hera, que es la esposa de Zeus…  Esos intereses chocan y tienes que aprender a lidiar con ello. Traducir esas contradicciones humanas en símbolos me da más tranquilidad, encontrar estas maneras de explicar algo donde hay caos.

    Ese libro se me hizo interesante por eso. Y reconocí a la Artemisa en mí, sobre todo cuando tengo proyectos y solo tengo en la mira lo que tengo que hacer y puedo ser obsesiva. Pero lo chévere de este libro es que te hace ver las dos partes, “Ok, esto es lo bueno de ser Artemisa, pero también debes cuidar que no te desconectes de la realidad, que no te desconectes de las personas, que cuides la empatía…»

    —¿Esa fuerza femenina que se identifica en Artemisa -que es también un símbolo feminista- te ha llevado a pensar en cómo te relacionas con tu público femenino? Porque imagino que ellas te ven como una referencia de mujer fuerte y eso exige una responsabilidad en ti. ¿Cómo asumes eso?

    Sí, justo Artemisa es también el arquetipo de la hermana mayor, la que cuida a las doncellas y, de hecho, eso también me pareció interesante, porque yo he crecido en una familia donde soy la menor (de tres hermanas). Entonces, cuando creces en esa posición, te cuesta a ti ser la grande, la que protege, la que da el ejemplo, tienes que aprenderlo de otra forma. Yo siento que he tenido que aprenderlo justamente por la música y por lo que mencionas. Lo quiera o no, hay mujeres menores que me ven como algún tipo de referente, como una hermana mayor… ¡Y ya me siento bien con esa posición! Antes no me sentía cómoda; por ejemplo, durante el disco Viaje aún me sentía como la hermana menor. Pero ahora incluso me siento más completa, porque canalizo mejor ese instinto natural de cuidado… de sentir que estoy entregando algo delicadamente… escoger bien mis palabras o mis acciones porque no sé cómo eso va a influir en las personas que me escuchan con atención. Entonces sí, lo tomo como una responsabilidad.

    —¿Cómo llegó la conciencia del feminismo a tu vida y cómo cambió a partir de allí?

    Había leído sobre estudios de género en la universidad y nunca me cuestioné si era feminista o no, yo siempre me sentí igual (a los hombres). Creo que es parte de mi privilegio también el hecho de haber estudiado en una universidad donde en el plano intelectual todos podían ser iguales, porque lo que importaba ahí eran tus ideas, tu capacidad cognitiva, si quieres. Entonces nunca me sentí inferior en ese plano. Sin embargo, lo empecé a ver en otros planos. Me di cuenta de que mi forma de sobrellevar las situaciones incómodas era asumiendo la lógica del opresor. Yo empecé a reconocer que lo que era considerado un rasgo femenino, como la hipersensibilidad o el demostrar mucha emoción, era negativo. Reconocí rápido que todos esos rasgos entre comillas “femeninos” eran poco admirables, entonces asumí la otra posición: yo voy a ser “la dura”, “la intelectual”, “la que no se enamora”, “la que es más pata de los hombres”, en lugar de ser la femenina o la bonita. Empecé a rechazar inconscientemente todas estas características que erróneamente reconocí como debilitantes o denigrantes, porque te delataban como mujer femenina.

    —Incluso te puedes sentir superior a mujeres que sí expresan su feminidad…

    Exacto, es un tipo de misoginia al final. Terminas adquiriendo el papel del opresor. Y pues me costó darme cuenta de que eso era también producto del patriarcado y una sociedad machista. En ese aspecto no me sentí afectada por el machismo porque, claro, había adquirido rasgos de lo masculino.

    Me tomó tiempo darme cuenta de esto, a raíz de los últimos años en los que felizmente se habla con más apertura del tema. Empecé a reconocer cuales eran mis rasgos machistas y me di cuenta de que una mujer no debería sentirse reprimida por expresar sus emociones, o que debe sentirse bien con su cuerpo porque el que sexualiza es el otro… aprender de la sororidad también, porque es verdad que las mujeres pueden verse fácilmente entre sí como una competencia, es decir… ¿por qué estamos compitiendo? ¡¿Por un hombre?! Es que está tan arraigado y lo aprendes. Creo que en los últimos años le puse nombre a muchas cosas.

    Ahora, yo siempre me he sentido independiente, autónoma y etcétera, entonces en los primeros años diría que mi feminismo ha sido más de “acción” que de ideología. Pero luego se han articulado todas estas ideas y puedo decir que sí, me considero feminista.

    —Leí que para el proceso del disco estabas colaborando con charanguistas mujeres de Latinoamérica. ¿Eso llegó a suceder?

    Sí. Estoy en eso, estamos editando los arreglos con la charanguista de Chile, Valentina, y una charanguista de Argentina que se llama Adriana.

    —Cuéntame qué has aprendido de esa experiencia o qué te ha parecido diferente.

    Bueno, ha sido virtual. Yo las contacté. Primero hice una investigación sobre las charanguistas. Quise que hubiera una charanguista de Bolivia también, pero no quiso.

    —Ah, ¿sí? Qué raro.

    Sí pues, hubiera sido lindo, pero bueno.  En el caso de ellas, fueron muy receptivas desde el primer momento que las contacté, emocionadas por ser parte de un proyecto así. Lo que me gusta es que ambas no solo son charanguistas, sino que también se dedican a la pedagogía. Son muy capas, tienen un gran talento. Creo que va a ser bonito que cuando se publiquen estas canciones en algún momento ellas puedan venir.

    Es la primera vez que hago colaboraciones así, y me gusta que sea de instrumentistas, no de cantantes, porque a veces lo más común es que sean cantantes. Pero en este caso siento que hay algo simbólico en el hecho de que una misma ejecute su propio instrumento, porque estás haciendo la música con las manos, realmente estás creando.

  • Los vicios de la civilización capitalista: análisis semiótico de “Gunz N Butter” de A$AP Rocky

    Los vicios de la civilización capitalista: análisis semiótico de “Gunz N Butter” de A$AP Rocky

    Ensayo: César Zevallos
    Gráfica de portada: Víctor Pérez

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    Introducción

    El discurso musical no se estudia únicamente desde lo sonoro. En el actual orden de las cosas, lo audiovisual es la principal vía de acceso a las canciones del momento. Ver e interpretar un videoclip permite onferir un significado a la música, analizar cómo se constituye el valor comunicativo en los signos que aparecen en cada imagen, con sus escenas, movimientos y planos como elementos de un sentido más amplio. 

    Objetivo 

    Analizar desde las nociones de imagen denotativa y connotativa, las unidades mínimas de sentido, el cuadrado semiótico, el programa narrativo y el modelo actancial, el proceso de significación de la estructura narrativa/visual del videoclip “Gunz N Butter” de A$AP Rocky, una de las figuras más importantes de la industria del hip hop.

    Metodología 

    Se utilizará el método de la observación para analizar el videoclip “Gunz N Butter” de A$AP Rocky, a la luz de las categorías conceptuales analíticas que proponen Desidero Blanco y Raúl Bueno en su libro Metodología del análisis semiótico, a saber: el modelo actancial y las unidades mínimas de sentido (lexema, sema, clasema, metasemema, entre otros), y también de las nociones de imagen denotativa y connotativa que Roland Barthes expuso en el capítulo “La retórica de la imagen” en su obra Elementos de semiología. El objetivo, como se detalló líneas arriba, es analizar el proceso de significación del esquema narrativo del producto de comunicación en cuestión.

    Resumen del videoclip

    El videoclip “Gunz N Butter” presenta desde el inicio al autor, A$AP Rocky, montado sobre un auto que avanza rápidamente en medio de un desierto, sin rumbo aparente. En las ventanas laterales se observan pantallas que muestran una ‘realidad alterna’ y, a continuación, el videoclip se adentra en ellas. Las imágenes que se muestran tienen una intención explícita, evidencian la violencia ejercida por el ser humano en la actual civilización capitalista, causado sobre todo por la amplia aceptación social del uso de armas y la producción industrial indiscriminada (de armas, tecnología y alimentos de origen animal) para el consumo de las masas. Asimismo, se observan niños con el ícono del disco Testing estampado en la sien, luciendo como maniquíes en un aula de clase y usando camisa de fuerza mientras fuman un cigarrillo. También hay una referencia explícita a la secta Ku Klux Klan, en el que los miembros realizan el ritual de quema de cruces. Al final del videoclip, policías armados buscan un rastro desconocido luego de ver un auto con su ventana frontal hecha trizas y se topan con un gigante sistema de bocinas con el ícono Testing e, inmediatamente, se regresa al coche en movimiento, dejando de lado esa alteridad y al instante mostrando a A$AP Rocky ‘dentro’ de la pantalla, destruyendo la ventana delantera con su cabeza. Este resumen sirve como entrada para la comprensión de los signos del videoclip y, también, como “(…) bastidor sobre el que se teje el plano del contenido”, para analizar el componente narrativo en el que se configura el proceso discursivo (Blanco y Bueno, 1980).

    Conceptos esenciales del análisis semiótico

    Se toma como marco teórico los conceptos que definen Desiderio Blanco y Raúl Bueno en su libro Metodología del análisis semiótico para analizar cómo se construye el sentido en el plano del contenido de un producto cultural. 

    Unidades mínimas de sentido: 

    • Lexema: constituye la posibilidad de manifestación de las unidades de sentido. Puede designar a un sema, clasema, semema o metasemema. 
    • Sema: rasgo distintivo semántico. Núcleo invariante del sentido del lexema.  
    • Núcleo sémico: organizaciones jerárquicas de semas. Se conforma a partir de los semas nucleares (datos que recibimos del mundo a través de la percepción). Remite al mundo material.
    • Figura nuclear: designa la relación estructural que se establece entre los semas dentro del núcleo sémico. 
    • Categoría sémica: articulación de los semas que componen un eje sémico, en una unidad jerárquica superior. 
    • Clasema: son semas que no se encuentran dentro del núcleo sémico del lexema, sino que surgen siempre de la puesta en contexto del lexema con otro u otros lexemas. Cumple la función de organizar los datos de la experiencia, asignándolos a diferentes campos culturales. Remite al mundo conceptual. 
    • Semema: es el resultado de la combinación de un núcleo sémico y de un clasema. Es el ‘efecto de sentido’ que está determinado por el contexto, a partir de las figuras nucleares. Es el conjunto de las acepciones que el lexema adquiere en los diversos contextos en los que interviene. 
    • Metasemema: son articulaciones de clasemas que dan por resultado unidades de un nivel jerárquico superior respecto de otros clasemas, organizaciones globales de la significación. Constituyen verdaderos marcos del conocimiento humano y están, como los clasemas a los que articulan, firmemente ligados a las culturas e ideologías. 

    Roles del modelo actancial: 

    • Sujeto: actante activo que desea, el rol por el cual se quiere o desea algo. Personaje principal del esquema.
    • Objeto: es el actante pasivo, el objetivo, lo que mueve al sujeto a actuar, lo que quiere conseguir.
    • Destinador: es el personaje, motivo, fuerza interior o exterior que moviliza al sujeto a conseguir el objeto. 
    • Destinatario: es quien se beneficia si el sujeto consigue el objeto.
    • Ayudante: es lo que ayuda o los que ayudan a que el sujeto consiga el objeto.
    • Oponente: son los actantes que se oponen a que el sujeto consiga el objeto.

    PRIMERA PARTE:

    Descripción de las unidades mínimas de sentido

    Antes de identificar las unidades mínimas de sentido, conviene dilucidar el significado denotativo del mensaje lingüístico “Gunz N Butter”. La referencia literal alude a un modelo de curva usado en economía, en el que dictamina que “as an economy produces more guns (military spending) it must reduce its production of butter (food), and vice versa” (a medida que una economía produce más armas (gasto militar) debe reducir su producción de mantequilla (alimentos), y viceversa) (Investopedia, 2021). Este significado es un buen marco de referencia para analizar el proceso de significación del videoclip, puesto que la estructura de los lexemas (ver la siguiente galería fotográfica) muestran, a primera vista, la interacción sintáctica y semántica entre los términos que componen el título del videoclip.

    Considerando que la semiótica “analiza específicamente la red de signos y hechos de semiosis que se tejen en las culturas, con sus dimensiones de significados comunicados”. (Zecchetto, 2002, p. 12), el siguiente paso consiste en identificar tales signos, que no son otra cosa que los sememas /Violencia/ y /Alimentación/ que se desprenden de los lexemas “guns” y “butter”, respectivamente. Un semema es el resultante de un núcleo sémico más un clasema (Greimas, 1966, p. 45). Entonces, se procederá a la búsqueda de los semas y clasemas que abundan en el videoclip y que dan forma al significado total. 

    En los lexemas 5 y 6 se conforma la categoría sémica /animal/ al que se aúnan los clasemas /comestible/ e /industrial/; este último clasema define también al lexema 7, cuyos semas genéricos (/diario/, /prensa/) aluden a la producción en masa que circula velozmente y sin pausas, un atributo que guarda relación y el mismo sentido a la conformación del núcleo sémico /comunicación/ y /publicidad/ en el lexema 4

    En los lexemas 12, 13, 15 y 22 se identifica la categoría sémica /armamento/, el cual viene acompañado de los clasemas /personal/, /impunidad/ e /irracional/ porque se ven a personas portando pistola o escopeta como un acto natural, hasta necesario o deseable, y que no necesariamente se atribuyen a fines de autodefensa (como puede deducirse de los lexemas 12, 13 y 22), sino también por un afán de demostrar poder, como si extinguir la vida animal se tratase de un motivo de alarde o status (véase el lexema 15).

    En los lexemas 2, 3, 14 y 24 se presenta una isotopía semiológica en el que se hace referencia al ícono del álbum Testing, al cual pertenece “Gunz N Butter”. Este uso tiene fines sintácticos que remiten al concepto madre del cual bebe la canción, y que busca mostrar que los individuos están a prueba (testeados por una fuerza mayor), pierden la inocencia y, más aún, la cordura (véase el lexema 14) y se convierten en objetos descartables en un aula de clases (piénsese en el lexema 2). Aquí viene lo interesante: los lexemas 2, 3 y 14 brindan pistas para que el significado termine de cerrar en el lexema 24, cuya imagen denotativa muestra a policías topándose con un enorme sistema de bocinas con el ícono de Testing en medio, luego de examinar un coche con la ventana posterior destruida y buscar rastros de alguien que aún no conocemos, ello se trata de una alteridad (recordar que se trata de la realidad que muestra la ventana del coche donde se monta al inicio A$AP Rocky) que, según la hipótesis de este análisis semiótico, viene a ser obra y gracia del metasemema /CAPITALISMO/, esa fuerza mayor en la que se está inmerso, con la única posibilidad de salir de este sistema rompiendo la simulación (ver a detalle el espacio sémico que hay entre el lexema 1, donde inicia el recorrido del esquema narrativo, y el lexema 27, en donde se quiebra o finaliza el relato, la estructura). Y como guiño al metasemema /CAPITALISMO/, el lexema 4 muestra el clasema /publicidad/ al mostrar un antiguo anuncio publicitario de cigarrillos de la marca “Gunz N Butter”, en el que se distinguen los semas /distinción/ y /elegancia/ como argumentos de venta y el clasema /consumismo/ como contexto cultural que se extiende en diferentes momentos del videoclip. Precisamente, allí se constituye el título que inicia el presente ensayo (Los vicios de la civilización capitalista), tomando además como referencia una óptica particular del videoclip en el que se afirma que “A$AP Rocky s’attaque aux vices manifestes d’une civilisation en plein burn-out (A$AP Rocky aborda los flagrantes vicios de una civilización quemada)” (Dechandon, 2018). Entonces, /vicios/ se constituye en una figura nuclear del núcleo sémico de /alimentación/ y /violencia/ (que anteriormente se constituyeron como sememas), de manera que el sentido —“(…) un efecto de dirección y de tensión, más o menos cognoscible, producido por un objeto, una práctica o una situación cualquiera” (Fontanille, 2001, p. 23)— de los vicios se orienta por su connotación peyorativa que da cuenta de la producción industrial indiscriminada de alimentación y armas en la civilización capitalista, /civilización/ porque se ha construido y legitimado en este modelo de vida cultural y /capitalista/ por el sistema económico y social que marca el modo en que obran sus contradicciones. Con este título, se busca hallar la dimensión conceptual del sentido, a partir de una percepción fundamentada en las unidades mínimas del sentido y su configuración particular en un esquema narrativo.

    SEGUNDA PARTE:

    Un vistazo desde el cuadrado semiótico

    Las unidades sémicas anteriormente descritas funcionan como un cimiento para analizar más a detalle la sintaxis elemental del producto de comunicación en cuestión. Ello pasa por esbozar visualmente un cuadrado semiótico, “en el que se hace visible la interacción de las dos categorías sémicas” (Blanco y Bueno, 1980), a través de relaciones sintácticas constitutivas de contrariedad, contradicción e implicación entre las categorías —enclaves para Fontanille (2001)— del recorrido narrativo. 

    Considerando que anteriormente se había considerado el semema /Violencia/ como un “efecto de sentido”, a decir de Blanco y Bueno (1980), que abunda en todo el videoclip. Este semema, para los fines que trae construir el cuadrado semiótico, se constituirá ahora como un sema (que se puede encontrar en los lexemas 3, 8, 12, 14, 15, 17, 21, 22, 23 y 27) con su respectivo contrario, el sema /paz/ (que puede apreciarse fuera de la alteridad arriba descrita, en los lexemas 1 y 26, pero con un valor relativo), de tal forma que el eje sémico se verá así: /violencia / – /paz/. La categoría sémica a la que ambos semas pertenecen, o en la que se articulan, es /CIVILIZACIÓN/, ya que la historia de la humanidad permite afirmar que hemos vivido en una civilización en permanente conflicto, violenta, pero también con ciertas actitudes y comportamientos pacíficos en temporalidades efímeras. De modo que el cuadrado semiótico se constituye de la siguiente manera:

    Para plantear el recorrido narrativo del significado en este cuadrado semiótico, se considera el postulado de Fontanille (2001) según el cual “(…) es necesario negar el término que está en el origen del recorrido antes de afirmar su contrario; es necesario negar el primer género para entrar en el segundo” (p. 54), de modo que se empieza por encontrar el contradictorio de /violencia/, que es /no violencia/, o en otras palabras, el estado de reposo en el cual se encuentra A$AP Rocky en el auto, invitando a que el espectador se adentre en la alteridad. La /no violencia/, manifestada como la ausencia de armas y escenas crudas, también está presente en la alteridad, se puede ver en los lexemas 4, 7, 9, 10 y 11. Este camino conduce, porque lo implica, al sema /paz/, el cual se reviste de un carácter relativo porque no existe una civilización en la que predomine actitudes y comportamientos pacíficos, ni en la realidad objetiva ni en la ficción que construye el producto de comunicación. Por lo tanto, el deixis 2, la relación de implicación entre /paz/ y /no violencia/, no es sólido sino vago. 

    Por otro lado, se puede armar la implicación que existe entre /violencia/ y /no paz/, que conforman el deixis 1, entendiendo a este último sema como un estado cercano a la violencia, de turbulencia o inestabilidad, el cual se puede observar en los lexemas 2, 5, 6, 7, 9, 10, 11 y 20, cada uno con una matiz o gradiente particular. El deixis 1, por lo tanto, entra en una relación de implicación en la que un sema aparece a continuación del otro, una relación lógica. Estas dos relaciones de implicación, que el cuadrado semiótico propone, son desiguales en tanto el deixis 1 es más legítimo que el deixis 2. ¿Y a qué viene el término ‘legítimo’? Pues al hecho de la opción axiológica que propone el autor, es decir, A$AP Rocky, porque “(…) el sistema de valores semánticos que esquematiza el cuadrado semiótico debe ser considerado como un sistema de valores para los sujetos, es decir, como un sistema axiológico” (Fontanille, 2001, p. 55). El valor del mensaje audiovisual, entonces, para el sujeto (que, más adelante, en el modelo actancial se describirá con mayor profundidad) radica la asociación entre /violencia/ y /no paz/, como una asociación de semas que juntos dan forma a los vicios de la civilización capitalista.

    TERCER PARTE:

    Constitución del programa narrativo

    Blanco y Bueno (1980) definen al programa narrativo como “una sucesión de estados producida por una transformación entre los mismos”. Dicha sucesión se refiere al tránsito entre un enunciado de estado hacia un enunciado del hacer, el cual supone que en el relato (en este caso, el videoclip) el sujeto se transforma de un estado disyuntivo a un estado conjuntivo, o viceversa. Pero ello lo hace a través de la acción, o performance, de un sujeto operador, el cual posee una competencia, o conjunto de modalidades, determinada por los ejes del deber, querer, saber y poder. 

    En el videoclip que se viene estudiando en el presente análisis semiótico, por su estructura narrativa, se considera uno de esos casos especiales en que el relato explicita “el proceso de  adquisición de la competencia por parte del Sujeto operador” (Blanco y Bueno, 1980). Esta afirmación se sustenta en el hecho de que el sujeto operador (destinador) sería el coche que permite vehiculizar la atención, la trama principal del relato, a través de A$AP Rocky, quién está sentado encima de este para mostrar al espectador la alteridad, el objeto-valor, evidenciándose así la competencia del sujeto operador. 

    Entonces, se podría mostrar el enunciado narrativo inicial de la siguiente forma: S v O. En donde S, el sujeto, A$AP Rocky, está en disyunción con la alteridad. Para después, mediante el sujeto operador, el coche, el sujeto entre en conjunción con su objeto. Esta modalización del sujeto operador responde al eje del poder, puesto que evidencia su capacidad, a diferencia de otras, de adentrarnos en la ventana de un automóvil para ver una realidad distópica en la que los vicios de la civilización capitalista han triunfado por encima de la cordura que demanda repensar los conflictos que tales vicios causan en la vida diaria.

    CUARTA PARTE:

    Interpretación desde el modelo actancial

    Una vez que se conoce el análisis genérico de las unidades sémicas, el cuadrado semiótico y cómo se constituye el programa narrativo, se procede con la definición de la relación constitutiva entre los actantes, que son los sememas con capacidad de acción dentro del discurso (Blanco y Bueno, 1980). 

    Tal como se han estructurado los semas y el programa narrativo en el videoclip, se nombrarán a los elementos que constituyen el modelo actancial y se explicarán las razones para considerarlos como tales. 

    El sujeto es, desde luego, A$AP Rocky, es quien busca mostrar esa alteridad encima de un coche que él no maneja pero que está en movimiento, es quien relata, con la actitud típica del rap (yo te lo digo), diferentes líneas autobiográficas que se relacionan directa e indirectamente con el propósito de la canción: impactar y alterar el estado de ánimo del espectador. Este deseo lo cumple con no pocos riesgos (en el espacio sémico del lexema 16 al 19 se muestra al sujeto que cae al suelo de nuca luego de tirarse con actitud rocanrol al público, se oye “Rocky this is Hector, bro / We gotta hold on, one second, bro / There’s an issue goin’ on back here” (Rocky este es Hector, hermano / Tenemos que esperar, un segundo, hermano / Hay un problema aquí atrás) como una forma de controlar el riesgo), pero se siente llamado (incluso bendecido) y con la capacidad de expresar su punto de vista por encima de personas peligrosas que él termina subvalorando (“And I heard there’s bouncin’ niggas hatin’ wanna murder me/ They gon’ have to take me straight to Satan ‘cause I’m blessin’ this” / Y escuché que hay negros que quieren asesinarme/ Tendrán que llevarme directo con Satanás porque estoy bendiciendo esto). El sujeto se manifiesta en el lexema 1 y 26. 

    El objeto es la alteridad. Lo que en la primera parte de este ensayo se evidencia con el metasemema /CAPITALISMO/ y sus sememas conformantes /Violencia/ y /Alimentación/ como los vicios que caracterizan a la civilización capitalista; la lírica final muestra que dichos sememas se integran sistémicamente (forman un núcleo semémico), y lo hace de una forma ingeniosa, en la voz de Juicy J: “What’s really butter? / Guns, you can get that butter all day” (¿Qué es realmente la mantequilla? / Armas, puedes conseguir esa mantequilla todo el día). El objeto se puede observar en el espacio sémico que hay entre los lexemas 2 y 24, es decir, al momento de adentrarnos en la alteridad que inicia con maniquíes de niños y un docente con el símbolo Testing que de pronto explotan (acaban con el simulacro de la educación, que se suele atribuir como liberadora) para dar pie a una publicidad sobre unos cigarrillos de la marca Gunz N Butter y luego iniciar con el relato de la violencia armada, delictiva y religiosa y la producción en masa (con violencia implícita en la matanza de animales) de alimentos que compramos en los supermercados. El lexema 24 intenta desvelar el telón de fondo, en el momento en que unos policías (o, más exactamente, agentes del orden armados) buscan el rastro de quien rompió la ventana de un coche y se topan con un sistema de bocinas con el ícono Testing, súper grande y centrado, como elemento principal que habla por el sujeto: esta es la música de la alteridad. 

    El destinador es el coche, visto en los lexemas 1, 25 y 26, en el que el sujeto aparece sentado. Es el vehículo por el cual se muestra el objeto, que es el deseo del sujeto. Tiene el número 8 en una de sus puertas («Gunz N Butter» es el octavo track del álbum Testing), apela al concepto central de la canción (la simulación, el acto de testear). 

    El destinatario es A$AP Rocky, pero no el que se identifica como sujeto, sino el que logra destruir la ventana del coche en movimiento en un acto de osadía por salir de la alteridad. Se aprecia en el lexema 27. Es quien se beneficia de que el sujeto consiga el objeto, dado que la canción se plantea como una opción ética del rapero (el A$AP Rocky con el torso desnudo que emerge del interior del auto, el que rapea en un momento de apertura que “These days I just practice all the good from all religion” (En estos días sólo practico todo lo bueno de toda religión)), con el fin de mostrar las contradicciones culturales del capitalismo. Un fin hacia sí mismo, y también hacia los demás.

    El ayudante se observa en el lexema 2. Son los maniquíes en forma de niño que están sentados en el salón de clases, con un profesor en el mismo estado. La explosión lleva a cuestionarse sobre el hecho de si la educación es verdaderamente liberadora o, por el contrario, adoctrinante; permite afirmar que la civilización capitalista trata al niño como un objeto que está a prueba. Esta primera imagen de la alteridad direcciona el sentido del videoclip hacia el concepto central (Testing): examinar el valor de autenticidad y objetividad que posee un determinado hecho, testearlo, y ello se interpreta como un soporte sémico para que el sujeto consiga el objeto, es decir, para que el A$AP Rocky sentado en el auto en movimiento consiga desvelar la trampa del sistema.

    El oponente son los agentes del orden, armados, que no se encargan de arrestar a los pandilleros del lexema 22 (ni siquiera lo saben, y en la realidad fáctica se sabe que es por inacción y corrupción del aparato policíaco) para buscar el rastro de la persona que rompió la ventana posterior del coche de la alteridad. Tienen una función represiva, quieren atrapar a quien no solo conoce las falencias de este sistema, sino que lo expresa masivamente con fines persuasivos (el rap como género musical que quiere convencer’¿ con su actitud personalista, ruda y abrupta). Se opone a que A$AP Rocky, el que va encima del coche y el que rompe la ‘matrix’ en la ventana de ese mismo coche, logre su cometido. Se pueden ver en los lexemas 23, 24 y 25.

    Conclusiones

    El análisis desde el modelo actancial, las unidades sémicas y las nociones de imagen denotativa y connotativa indican que A$AP Rocky en su videoclip ‘Gunz N Butter’ expone eficazmente las contradicciones del sistema capitalista contemporáneo. La identificación de los sememas /Alimentación/ y /Violencia/, que se articulan en el metasemema /CAPITALISMO/ dejan en claro que estamos frente a un producto de comunicación que expone los vicios de la civilización capitalista. 

    El análisis desde el cuadrado semiótico permite concluir que A$AP Rocky, el artista, el autor, el sujeto, asume una opción axiológica en el deixis conformado entre /violencia/ y /no paz/, y ello guarda una coherencia con la hipótesis de que el videoclip expone los vicios de la civilización capitalista. 

    En el programa narrativo del videoclip existe una modalización del sujeto operador que responde al eje del poder, por su capacidad para construir y mostrar la alteridad. 

    El sentido del videoclip A$AP Rocky va hacia la crítica, desde una opción ética que plantea el sujeto y el destinatario, que sería el mismo artista pero desde diferentes posiciones semánticas en el proceso de significación de la estructura narrativa.

    Ultílogo extrasemiótico

    El presente análisis semiótico no puede terminar sin una reflexión que nace ya no desde la semiótica misma, sino por las conclusiones del presente trabajo en el ámbito de la comunicación y la cultura, visto desde una óptica filosófica. Para este propósito, es muy interesante (y hasta macabro) destacar la importancia de la opción ética (como ya se hizo con el producto de comunicación analizado) en la industria del capitalismo, el cual nos ha llevado a peligrosas contradicciones en la que

    Si no somos capaces —más allá de toda ideología— de encontrar como mínimo un camino de acercamiento a una solución de los problemas éticos del diseño, entonces el nazismo, la guerra de Iraq y fenómenos parecidos habrán de representar únicamente los primeros estadios de la destrucción y la autodestrucción (Flusser, 2002, p. 82).

    El diseño que crean las industrias del capitalismo está exento de la ética, en definitiva. Los vicios de la civilización capitalista parecen estar ciegos frente a este problema de alcance global y efectos alarmantes. ¿Soportaremos?

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    Referencias bibliográficas

    ASAPROCKYUPTOWN. (30 de noviembre de 2018). A$AP Rocky – Gunz N Butter (Official Video) ft. Juicy J. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=7i2Y44vXRZw 

    Barthes, R. (1964). Elementos de la semiología. 

    Blanco, D. y Bueno, R. (1980). Metodología del análisis semiótico. Universidad de Lima.

    Dechandon, A. (3 de diciembre de 2018). A$AP Rocky revient en force avec le clip trash “Gunz N Butter”. Numéro. https://www.numero.com/fr/Musique/asap-rocky-clip-gunz-n-butter-album-testing-rappeur-juicy-j-tame-impala-sundress  

    Eco, U. (2000). Tratado de semiótica general (5° ed.). Lumen. 

    Flusser, V. (2002). Filosofía del diseño. Síntesis.

    Fontanille, J. (2001). Semiótica del discurso. Universidad de Lima. 

    Genius. (25 de mayo de 2018). A$AP Rocky – Gunz N Butter Lyrics. https://genius.com/A-ap-rocky-gunz-n-butter-lyrics 

    Greimas, A. (1966). Sémantique structurale: recherche et méthode.

    Investopedia. (28 de febrero de 2021). Guns-and-Butter Curve. https://www.investopedia.com/terms/g/gunsandbutter.asp Zecchetto, V. (2002). La danza de los signos. Ediciones Abya-Yala


  • En las ruedas de la lechuza

    En las ruedas de la lechuza

    Subí al bus.

    “Lechuciiitaaa… caprichoosaaa… con su caaantooo… noo me deja ni doomir”. “Lechuciiitaaa… caprichoosaaa… con su caaantooo… noo me deja ni doomir”. 

    Todo estaba copado… Pero, al fondo, en la última fila, había un asiento vacío. Fui avanzando y mientras más me acercaba me di cuenta de que la persona que dormitaba a lado de ese lugar parecía un mendigo. Entendí por qué la señorita del sitio contiguo no quiso tomar esa butaca. No seas pendejo… O sea, ¿cagón eres porque se ve sucio?, ¿no te acuerdas cómo chucha te miraban cuando regresabas de trabajar con tu viejo?… ¿No te acuerdas cuando lijabas y pintabas?, ¿no te acuerdas que en Miraflores te miraban como choro? Pero… parece pe. Mira su pelo saliendo debajo de la gorra, su ropa… ¿Y?, ¿acaso no andabas así a veces?, qué chucha…

    Me senté. Miraba de reojo. 

    En realidad, era una señora que se había quedado dormida. “Lechuciiitaaa… caprichoosaaa… con su caaantooo… noo me deja ni doomir”. “Lechuciiitaaa… caprichoosaaa… con su caaantooo… noo me deja ni doomir”.

    No parecía oler mal. 

    Me acomodé mejor y estiré un poco las nalgas. No dejaba de mirarla. Me acordé del pan que no había comido. La gente no quiere la compasión de nadie, webón. Y, ¿si tiene hambre? ¿Te ha pedido comida? No. ¿Entonces, pe?, ¿no andas diciendo que los que vienen de Lima se creen salvadores?… ¿Entonces?… Tú no eres esos ONGeros de mierda que los mira como mendigos. Esa webada es pa’ asistencialistas blancos liberales que les jode que un marrón sea presidente. 

    «Hola». Se removió del asiento. «Buenas tardes, señor». El carro siguió rodando. Dejábamos la parte central de Chinchero y avanzábamos sobre lo que seguramente parecía una gigante culebra negra echada sobre un mar verde. Pequeñas casas nos iban despidiendo y los espejos de los puquiales y las lagunas pintaban como impresionistas la naturaleza que les miraba los ojos. «¿De dónde se viene?». «De Cachimayo, pero subí en Chinchero». «¿Y hasta dónde se va?». «Urubamba…». «Y, ¿de dónde es usté?». «De Lima, de San Juan de Lurigancho». «Ah, ¿sí?…». Frunció un poco el ceño y se removió en el asiento para luego acomodarse su gorrita. «¿Qué?, ¿no parece?…». Se sonrió… «Mi mamá es de Ayacucho y mi papá de Cajamarca». La expresión de sus ojos cambió repentinamente. Parecía prestarme mayor atención. «Y, ¿usted hasta dónde se va?». «Hasta Urubamba también». «¿Es de allá?». «Sí». «Y, ¿siempre vivió ahí?». «Sí, de ahí soy». Sus canas me recordaron la apariencia de mi abuela y me sentí confiado para preguntar incluso aquello que podría incomodar. No supe por qué. «Ah ya. Y, ¿qué edad tiene ya?». «Unos… setenta y tres años». «Ah ya… ». La pampa parecía un enorme lomo de pez dorado cuyas aletas dorsales se movían por el capricho del viento. 

    Me habría gustado escuchar las historias de la Nany y de mi abuela… hablar de su juventud, de su niñez. Creo que habrían sido libros que me podrían haber gustado mucho. Sí… ya fue… No te culpes…“Párece que ya supiera… párece que adivinara… Párece que ya supiera… la hora de la verdaaad”. “Párece que ya supiera… párece que adivinara… Párece que ya supiera… la hora de la verdaaad”.

    «Y, ¿cómo era Urubamba antes ah?». 

    Huaypo, si se quiere, se ve como un charco de agua donde una tortuga gigante sumergida solamente enseña su caparazón cubierto de árboles regados y alimentados por una densa neblina. «Aaah… era un pueblito. No había mucha gente. La carretera era cascajo no más». «Ah ya… ». Sus ojos grises por los años se tornaron brillantes hacia el vacío. «Una amiga urubambina me contó que antes donde está el hotel Tambo del Inca era abierto… Era de la gente… Me dijo que la gente iba a pescar incluso… hace unos 25 años». «¡Uuuu…! Antes era bonito. Eso era abierto. De niña… de chiquilla me iba a bañar allá luego del colegio… Varios iban. Sí… se pescaba. El agua era clarita. Truchas habían». «Ah… qué bonito debió ser… Mi amiga me dijo que hubo un trato corrupto ahí y que por eso todo ese terreno se lo agarró el Tambo». «Sí… Estamos jodios… ¿Qué será? Se aprovechan… Acá, por ejemplo, la gente se va arrepentir va ver… Ese aeropuerto no deberían hacer. Ese Vizcarra corrupto. Pero, hay algunos que sí; otros que no están de acuerdo. ¿Usté qué piensa?». ¿Ves, pendejo? La tía no era un mendigo. ¿Cómo chucha piensas darle el pan? Nadie aquí estira la mano. No sé pe. ¿Cómo chucha iba a saber? Parecía. Bajando por el mirador de Racchi, se aproxima una enorme pampa que se ve desde arriba. Parece una réplica de Huaypo. Está la tortuga gigante con sus árboles encima, pero rodeada de chacras que simulan una enorme manta hecha por retazos de diferentes telas que pertenecen a la misma paleta de colores. O también resulta una chompa extendida tejida por lana de colores diferentes. Cuando es tiempo de lluvia, se tiñe de verdes. Cuando hay frío, cambia a amarillos, marrones, dorados y anaranjados. «Sí… puede generar consecuencias negativas… El parque arqueológico por las vibraciones… No sé… No soy especialista, pero veo que aquí amanece muy nublado en estos meses por ejemplo…. Y que yo sepa los aviones necesitan que el cielo esté despejado para aterrizar… No sé cómo harán. Además… hace un par de semanas me fui pe… a Huchuycusco a caminar desde aquí en Chinchero pa’ bajo… y encontré una pampa bonita que se parece a la tierra de mi mamá, pero con varias lagunitas y puquiales. Bueno, mi mamá me enseñó a llamarlas así. Y… ‘ta jodido… Había guayatas, así les llaman a esas aves blancas, ¿no?… Había guayatas y otras aves que he visto en el camino y… creo que el aeropuerto va a afectar todo eso. No deberían hacerlo. Además, mire todo ese terreno que se están mochando. Debió ser una pampa bonita. Y… ¿cómo era Chinchero antes?».

    “Párece que ya supiera… párece que adivinara… Párece que ya supiera… la hora de la verdaaad”. “Párece que ya supiera… párece que adivinara… Párece que ya supiera… la hora de la verdaaad”.

    Era Pramadera: de pampas extensas; con puquiales y lagunas; con ovejas como piedras amontonadas; con casas lejanas una de otra, con el cielo muy cerca de las manos… Sí, es igualito… Oe, a veces las canciones acompañan, ¿no?… Siempre… ¿De quién será la que suena? Tiene estilo chacalonero. Escucha esos efectos de la guitarra… ese toque con los dedos… no con la plumilla… esos preámbulos largos a las letras. Puede ser ah… No sé… Ya llegando a casa la busco… Debe llamarse… No sé pe… ¿Qué título le pones?

    «Antes no era así Chinchero…. No había tanta gente. No había casas. Pero, ya no me acuerdo bien… Ahí por donde está la iglesia dejaban los burros, me acuerdo… y por ahí hacían la feria. Las mujeres siempre iban así con su vestimenta, todas…». «Y, ¿los hombres?…». «Con su pantalón deee… ¡Ay! ¿Qué se llama? No me acuerdo… Así como el tocuyo era y su poncho…». «Ah ya…». Me miraba y se acomodaba la gorrita que tenía. «De chiquilla, yo venía hasta aquí a intercambiar papa por mis peras, manzanas, blanquillos, así… Y me llevaba mi papa en mi kipi». «¿Caminando se iba?». Me gustaba que fuera muy expresiva cuando pronunciaba algunas palabras. Parecía que cantaba. «Síii… No había carros… Creo que había uno solo, así como un bus, pero uuufff… ¡Essse demoraaaba! Mejor era caminando». «Ah… O sea, ¿hay camino de herradura desde Urubamba? Pero, ¿qué?, ¿es el de Urquillos hacia acá o el de Huchuycusco?». «No, no… Por Racchi hay un camino que baja. Por ahí veníamos cargando en burro también nuestras cositas… Pero, había que salir tempranito…».

    “Aquel díaaa… cuando mueraaa… en mi tumbaaa… en vano vasa lloraar”. “Aquel díaaa… cuando mueraaa… en mi tumbaaa… álguito voya llevar”.

    ¡Qué intensa, mano, ah! Sí, causa… Buena letra… Buena música. Dan ganas de chupar y… irse a la mierda, a la firme. La caminata que hacía mi abuelo desde Chilcapampa hasta el potrero para conseguir leña debió ser así de larga… de sacrificada. Sí… seguro… 

    Las arrugas de la señora eran como los surcos que uno ve en cerros de donde se alimentan las lagunas. Me contó que vendía hortalizas en Cusco, mientras nos acercábamos ya a Collanas, por Sara Sara, cuando la carretera desciende hasta el valle. 

    “Llévare loquetomado…. Llévare loquegozado… Llévare loquesufrido… Esaes la pura verdaaa…”. “Llévare loquetomado…. Llévare loquegozado… Llévare loquesufrido… Esaes la pura verdaaa…”.

    ¿Te acuerdas de Jimmy?… Sí… ¡Puta mare!… El Pocho… Qué habrá sido, ¿no?… ¿Te acuerdas de tu sueño?… Ese donde aparecía su cara en un desierto… y el árbol marchito… o quemado… y esas casas sucias y hasta las webas… Sí… A veces, lo extraño… No sé… Es lo mismo que con Carlos… Se fue muy rápido. Me acuerdo que la quimio le quitó los pelos de los webos… ¡Puta mare!… Así decía… No le duró mucho su recuperación… ¡Quién chucha va a entender la despedida de Jimmy pe, mano! Nooo… Ni cagando… Esa vaina hay que vivirla… sentirla… 

    Sentí la necesidad de poder compartir con la señora. Me había mostrado un mapa que ya nadie vería y me confirmó la manera como imaginé Chinchero. «¿Pasajes?…». «Yo pago. No se preocupe». «… Noo, joven…». «De verdá… yo pago». Dibujó una sonrisa ligera. «Disculpe, señora. No le pregunté su nombre». «María, me llamo».

    Soundtrack: “La lechuza” – Grupo Génesis