Autor: Espacio Sonido

  • 31 confesiones sobre Espacio Sonido (escritas por Espacio Sonido)

    31 confesiones sobre Espacio Sonido (escritas por Espacio Sonido)

    No trataremos de convencerlos por qué creer en nosotros porque el cariño no se exige. Tampoco les diremos por qué no creer en nosotros porque se supone que estamos transitando a la adultez y no es saludable el autoboicot. Tan solo queremos compartir con nuestros lectores, las posturas, consignas y pensamientos libres construidos durante estos cuatro años y que han podido resistir el paso del tiempo. Advertimos que pueden resultar incómodas, conflictivas, delirantes, idealistas, graciosas en el mejor de los casos; pero siempre honestas y nacidas del corazón. 

    Las 31 confesiones sobre Espacio Sonido (escritas por el comité editorial de Espacio Sonido) sientan una posición colectiva sobre la realidad y los problemas que nos ha tocado vivir. Si bien tienen un hilo narrativo, se pueden leer con autonomía y en el orden que el lector decida:

    1. Nacimos y crecimos en los conos, cerros y barrios populares de Lima. Hemos vivido en medio de la precariedad, los peligros urbanos, la estigmatización hacia los pobres y la falta de garantía en los derechos de salud, educación, vivienda y alimentación. Por ello, abogamos por salud, educación, vivienda y alimentación GRATIS y POR SIEMPRE. 

    2. Respetamos, comprendemos y valoramos profundamente nuestra herencia indígena y la cultura popular que nos ha formado. Detestamos, condenamos y enfrentamos el clasismo, el racismo, el elitismo, el fascismo y el fujimorismo imperante en todos los estratos sociales, bajo diferentes modalidades. 

    3. Somos clase obrera ayer, hoy y siempre. Reafirmamos con orgullo nuestro origen y condición social y política. Ningún dinero nos cambiará. La redistribución de la riqueza es un acto de justicia social y urgente necesidad. 

    4. La hermandad de clase es un valor inalienable e inherente en nuestro trabajo.

    5. Desde nuestros orígenes, siempre hemos comulgado con la abolición del trabajo asalariado y la dependencia a capitales privados (con toda su maquinaria de explotación y precariedad laboral). Por extensión, hemos hecho del desempleo, la ociosidad y la desocupación un estilo de vida. 

    6. El trabajo de Espacio Sonido tiene un carácter eminentemente lúdico y recreativo. Procuramos que no exista subordinación ni jerarquías, ni replicar estructuras de trabajo empresariales o corporativas. 

    7. A diferencia de otros medios de comunicación, nosotros intentamos siempre poner en agenda nuestras propias demandas, inquietudes y temas de interés. 

    8. Los Viza son los principales artífices de la muerte y renacimiento de Espacio Sonido.

    9. Sí, decidimos matar este proyecto en la tercera edición de la sesión de escucha “Extrañamientos” (noviembre 2024), hartos de la apatía y tibieza de gran parte de la escena musical peruana. Meses después, revivimos en el concierto “Música para fantasmas” (marzo 2025) y desde entonces nos volvimos más tercos e impacientes en buscar el cambio. 

    10. Más allá de nuestras diferentes filiaciones políticas e ideológicas (aunque honestamente todos tenemos más coincidencias que discrepancias) apuntamos a la creación de una Nueva Constitución. Si algún día sucede, exigimos participar en su redacción.

    11. La hibridación cultural propuesta por Espacio Sonido marcó una tendencia estético-política. Nuestra “Antropología de un GAAA” caló hondo en las sensibilidades artísticas.

    12. A estas alturas el GAAAsismo es más un movimiento religioso que político o cultural.

    13. Para devolverle gravedad al periodismo y resolver su crisis de credibilidad, el o la periodista debe dar un paso al frente, al centro de la noticia. Por ello practicamos géneros periodísticos no habituales (crónicas, ensayos, etc) en la prensa hegemónica y tradicional; esta concepción la desarrollamos en nuestro evento “Todo x decir” (segunda edición). Larga vida al nuevo periodismo y a las narrativas expandidas. 

    14. Larga vida a la oralidad como forma de construir y preservar la memoria colectiva. 

    15. Larga vida al ron, ingrediente esencial de la oralidad. 

    16. Larga vida a la comedida crítica de El Panfleto, el estilo literario-periodístico de Magazine AM:PM, el sentido comunitario de la Casa Fela y la militancia política-musical del bloque hip hop. Ellos estuvieron antes que nosotros. Admiramos su trabajo, como el de tantos más que, de solo mencionarlos, rebasarían los motivos del presente texto. 

    17. ¿La verdadera avanzada es que todas las disciplinas artísticas se unan, trabajen juntas, conservando sus especificidades? ¿O que se amalgamen a tal punto que sea imposible diferencia entre uno y otro campo disciplinar?

    18. De cada junte de Espacio Sonido, se generan vivencias para escribir por lo menos cinco crónicas al hilo. 

    19. Nos fascina cómo se disputan territorios en todo ámbito, no solo en el humano. Arturo Hernández en su novela Sangama narra que en la selva, hay árboles que crecen hasta el cielo y no deja espacio a los árboles más pequeños, estrangulándolos: “un árbol formidable que se ha levantado sobre la extensión de verdura que le rodea, coronándola con su copa frondosa que se mantiene enhiesta pese a al embate de las tempestades, se ha erigido en protector y tirano de los más bajos que le circundan (…) Los que no logran merecer sus favores en vano intentarán desarrollarse; su vida transcurrirá miserable, aplastada por las gigantescas ramas que les coactan el progreso”. La naturaleza también tiene jerarquías. El mundo siempre tiene hambre y se alimenta de él mismo, como el ouróboros: un círculo en perfecto dinamismo. Aunque la serpiente intenta devorarse a sí misma, su instinto de supervivencia obliga a la zona inferior a escapar de sus propios colmillos. 

    20. En algún momento nos cuestionamos: ¿Desde cuándo Espacio Sonido busca ser reconocido como un medio profesional de periodismo musical? Espacio Sonido fue Espacio Sonido desde que supo liberarse de todos los corsés categóricos que constreñían a una sola definición, para enarbolar en última instancia la bandera del antiperiodismo musical y el kguederichismo (término que inventamos y que proviene de la expresión popular “cague de risa” o “kgue de richard”).

    21. Han intentado reproducir los mecanismos de exclusión y perpetuar las relaciones de desigualdad al querer orillar a Espacio Sonido a la periferia del periodismo musical. Se trata de un acto deliberado: desean impedir que proyectos ajenos a la red hermética de los “amiguitos” de la escena, adquieran centralidad. 

    22. En un eventual gobierno de Espacio Sonido, aplicaremos medidas drásticas para el bienestar y reivindicación de la clase obrera: lectura de obras literarias todos los jueves y sesiones de escucha todos los viernes con carácter de obligatoriedad, ceviche de pota, de pescado y de conchas negras todos los sábados en ollas comunes y fútbol anticompetitivo todos los domingos.

    23. El verdadero extrañamiento consistirá en convertir a Espacio Sonido en el Otro. 

    24. Espacio Sonido debe abrazar el pensamiento alarako.

    25. Espacio Sonido tiene que abrir su cuenta en Kick y TikTok e incursionar sin miedo, y con más fuerza que nunca, en el sinsentido, el desquicio, el show, siempre y cuando sea bajo nuestros lineamientos ideológicos. 

    26. Espacio Sonido hizo un primer libro (ahora perdido) con la recopilación de nuestros escritos en el periodo 2022-2024, llegando a esta conclusión: en lugar de denominarnos periodismo musical, deberíamos convertirnos en periodismo de las músicas o antiperiodismo de las músicas o antiperiodismo antimusical. 

    27. Togepi posibilitó la cristalización de Espacio Sonido como proyecto colectivo, autogestionado, horizontal e interdisciplinario. 

    28. ¿Los miembros de Espacio Sonido entran de frente donde quieren?

    29. La identidad sanmarquina es un componente esencial en el espíritu y el hacer de Espacio Sonido. Somos hijos de la educación pública y muy pronto volveremos a los claustros universitarios para…

    30. Nos gusta escribir, leer, dibujar, escuchar, filmar, joder, pintar, beber, fumar, dormir, sentarnos en los parques y perder el tiempo.

    31. Espacio Sonido nació jugando, improvisando, incluso sobreviviendo a la precariedad. Cuatro años después, descubrimos que pateando latas hemos encontrado un sentido, una dirección. A veces no hacer nada conduce a algo.

    LA YAPA: Si hablamos de música peruana, es porque implícitamente aceptamos que el Perú existe y tiene una identidad claramente definida y aceptada por las mayorías. Sin embargo, vale preguntarnos nuevamente: ¿El Perú existe? Esto siempre ha generado opiniones divididas en los miembros de Espacio Sonido. Unos creen que sí. Otros creen que no. A otros les da igual. ¿El Perú existe? Debería existir un curso en los colegios donde se resuelva esa misteriosa interrogante.

    ¿Tienen alguna pregunta? ¿Quieren más aguadito? No se pueden perder el ritual nocturno por el IV aniversario de Espacio Sonido, este viernes 31 de julio en Unión Central (calle Héroes de Tarapacá 177, Cercado de Lima). Prometemos conjurar un cambio en nosotros, en la escena y en la ciudad.

    La foto de portada (por Jorge Ingaruca) corresponde al festival Bamba Jazz

  • “Algo va’ pasar, algo va’ cambiar; a veces no hacer nada lleva a algo”: noche ritual por el IV aniversario de Espacio Sonido

    “Algo va’ pasar, algo va’ cambiar; a veces no hacer nada lleva a algo”: noche ritual por el IV aniversario de Espacio Sonido

    Decía el artista Juan Javier Salazar que el problema del Perú es que las decisiones importantes se toman desde una ciudad donde el agua no circula. En otros lugares el cielo asume una posición: llueve, escampa, se inunda, se seca…. El agua baja, sube, y cuando se retira, deja en claro que un ciclo ha terminado y es el principio de una nueva era.

    En Lima no. Aquí el cielo se queda pensando. Ahora incluso no sabe si ser frío o calor. Si es invierno o verano.

    Ese estado de suspenso ha dejado de pertenecer solo al clima y se ha vuelto una condición política y psicológica de sus habitantes, una forma de organizar la vida: hablar, gobernar, incluso querer, a medias. Ni sí ni no, ni frío ni caliente. Incapaces de desatorar ese atolladero físico-mental de nuestros sistemas viales, sociales, afectivos, o respiratorios… Nada se mueve.

    Estamos sí, atascados, la escena que habitamos y nosotrxs, tampoco escapamos a eso. Cuatro años después de su creación como colectivo, Espacio Sonido ha llegado a un momento clave de tránsito. Como ocurre con toda adolescencia, aparecen la libertad de elegir y con ella la indecisión: seguir, cambiar, morir, o resistirse a la adultez.

    Antes, cuando el mundo se desacomodaba, existían rituales para poner otra vez los sistemas en circulación. Había ceremonias para pasar de la niñez a la adultez, de la vida a la muerte, inaugurar una casa o llamar a la lluvia.

    Hoy también practicamos rituales, excepto que rara vez los elegimos. Votamos. Aceptamos los términos y condiciones, y una vez al año durante el verano comemos pavo y chocolate caliente. Acciones que no resuelven ni práctica ni simbólicamente ninguna de nuestras necesidades reales.

    Por eso, en nuestro cuarto aniversario, queremos hacer un ritual. Uno hecho a nuestra medida, capaz de despejar ese atolladero simbólico y ayudarnos a dar el paso de la adolescencia a la vida adulta (ya tocaba). Un ritual para conjurar un cambio en nosotros, en la escena y en esta ciudad; para que, de una vez, todo vuelva a ponerse en circulación.

    Los invitamos a ser parte de ese ritual en “Algo va a pasar, algo va a cambiar; a veces no hacer nada lleva a algo”, evento producido por Espacio Sonido y Mad Banano. Será el próximo viernes 31 de julio desde las 7 p.m. en Unión Central, ubicado en la calle Héroes de Tarapacá 177 (Cercado de Lima), a unos pasos de la Plaza Bolognesi. 

    El cartel de bandas está conformado por Ertiub, Fútbol en la escuela, San Germán, Solobones, Daniel Quiñones, Misterio García, Julien Kint, High Wantan y Mazynaka.

    Además, realizaremos una exhibición artística de los afiches que hemos diseñado hasta el momento, una retrospectiva desde que iniciamos en 2024 con la producción de sesiones de escucha hasta el presente año con conciertos. 

    La entrada en preventa cuesta 25 soles; el día del evento, a 35 soles. El pago se realiza de forma digital al Yape 907155715. Es importante enviar el comprobante de pago al https://wa.link/ckblcv, detallando los nombres completos.

    Esta es una actividad para que el trabajo de periodismo alternativo y producción cultural de Espacio Sonido pueda seguir existiendo, así como para contribuir al desarrollo y necesaria remuneración de los artistas independientes.

    CRÉDITOS

    Concepto y flyer: Victor Pérez
    Organización: César Zevallos y Shirley Vivas (Espacio Sonido) junto a Yeltsin Palacios y Gonzalo Zorrilla (Mad Banano).

  • ‘Lienzos’: metáfora del renacimiento

    ‘Lienzos’: metáfora del renacimiento

    Por César Zevallos

    ¿Qué hacer cuando has perdido al ser que amas y todo el universo afectivo que representa? ¿Qué explicar cuando las razones no alcanzan y no logran conservarlo? ¿Resignarse y aceptar la tragedia? ¿Cambiar por completo y renacer? 

    Presenciamos en Lienzos —el último disco de Solobones— la búsqueda de respuestas ante el dolor, una exploración obsesa de la tragedia, el llanto de quien se sabe derrotado, casi inválido, hundido por la melancolía.

    El horizonte de esa búsqueda no es aferrarse al pasado, sino mirarlo de frente y erguido, transitando del lamento y la resignación hacia la aceptación del final definitivo de una historia entre dos personas que se amaron hasta la simbiosis, hasta hacerse uno y procrear, como se aman las personas que detestan permanecer inmaculadas en su estancia temporal en este mundo. (Si hay una canción que resume este imaginario, esa es ‘BacasevadeBaca’, probablemente su mejor canción).

    Creo que por eso se percibe una sensación de madurez emocional. Tiene sentido que Solobones haya titulado así a su álbum: no un solo lienzo donde pintar un mundo nuevo, sino varios, es decir, no una sino varias posibilidades de renacer. Lienzos representa así la posibilidad de la posibilidad. Una bonita metáfora del renacimiento. 

    Indudablemente, esa madurez no solo es una cuestión subjetiva y relacionada con un proceso personal, sino fruto de la refinada calidad interpretativa de las canciones escritas y compuestas por Jonathan Estrada, con la batería y percusiones de Juan Camba, con la guitarra y el bajo de Rodrigo Ñiquen, quien también se encargó de la producción, arreglos y masterización.

    Me gustaría ser más ambicioso con mi descripción: la música de Lienzos inaugura en Perú una indefinible coalición estilística que podría llamarse post pop rock o pop post rock (¿?); aunque si resulta problemático, me ceñiré a nombrarlo como peruvian art pop con toques de indie folk (solo si Susana Baca, Dafne Castañeda y Simon Reynolds no se oponen).

    Como sea, ellos conforman el nuevo ensamble musical peruano de nombre Solobones. Han diseñado con sutileza y ejemplar profesionalismo los Lienzos, siete canciones para escuchar en absoluto silencio, de preferencia con la mente en blanco como sugiere su portada. 

    Si tuviera que otorgarle dimensiones espaciales a este disco, diría que es un mausoleo hecho de esteras para el ritual de despedida de Jonathan, por ratos tierno (‘Lazo’: “ponle un lazo a este amor que se va”), por ratos furioso (‘BacasevadeBaca’: “no esperes más, sal, corre, grítalo ya”), siempre honesto (‘Algunas cosas’: “mira lo que renace, tiene también que morir”) y con una esperanza que sigue latiendo (‘Tristitia’: “seremos siempre los tres…”).

    ¿En qué renacerá Solobones? ¿Podrá hacerlo? Lienzos nos brinda pistas, pero solo el tiempo tiene la respuesta final.