Etiqueta: música peruana

  • Bamba Jazz

    Bamba Jazz

    ¿Qué podemos hacer por el jazz que no se haya hecho antes? 

    Nos interesa hallar una respuesta porque no hay un género musical que haya amado tanto la libertad como el jazz, más aún en su vertiente vanguardista (ahí están no solo Miles Davis, Charles Mingus o John Coltrane en sus etapas finales, sino también Alice Coltrane, Max Roach, Anthony Braxton, Andrew Hill, Eric Dolphy y más). El sonido zigzagueante de su instrumentación, sus agudos agresivos y altisonantes, la transformación del instante en un todo intrincado y la íntima complicidad que procura establecer con el oyente, facultaron al jazz de insinuaciones y actitudes audaces hasta el límite de lo musical, o incluso más, de lo audible.

    Su sonido ha intentado ser oleaje y abarcar las más coloridas emociones, pensamientos y estados de ánimo del ser humano, despertándolo de su letargo y liberándolo de sus tímidos refrenamientos. Sin embargo, en el siglo XXI se sumiría en una franca decadencia, quizá por su negativa a adaptarse a las nuevas sensibilidades culturales, porque ya no se pregunta por un futuro o por la paulatina legitimación que recibió de las élites culturales, pese a que nació como música callejera de las poblaciones afrodescendientes marginadas en el sur de Estados Unidos.

    Como sea, escuchar jazz hoy se ha vuelto un gusto culposo, asociado a motivaciones elitistas y pretensiones de superioridad. Su complejidad técnica, su institucionalización y sus ambiciones de originalidad, entre otras cosas, han conseguido que se le considere “alta cultura”. Si escuchar con atención y curiosidad la música es una actividad reservada a los extravagantes, escuchar jazz es doblemente extravagante, peor aún, anticuado, sospechoso. 

    En la actualidad, la práctica del jazz oscila entre los aficionados a la tradición y quiénes se aventuran por la vanguardia y la fusión con otros géneros. Debemos reconocer que estas rutas, por honestas que sean, se encuentran preocupantemente alejadas del gran público. Bastaría preguntar a una persona en la calle, qué piensa del jazz. En el mejor de los casos diría que se trata de la música ‘relajante’ que se oye en los supermercados o la música ‘elegante’ que se estila en clubes nocturnos o restaurantes de lujo. 

    Al ser apto para pocos, el jazz quedó en parálisis y dejó de ser necesario para la época. Y lo que no se mueve, está muerto. ¿Por qué nadie se ha opuesto a este trágico destino? ¿Ha muerto también su capacidad de invención? ¿Conserva aún su original rebeldía? 

    Inquietados por desactivar el ritual alienante que implica escuchar jazz en Lima, el jueves 30 de abril realizaremos el festival “Bamba Jazz”: re-ritualización del jazz que lo obligue a transitar por territorios insospechados, reanimar el cadáver para llevarlo hacia nuevos límites, sin miedo a abrazar lo callejero, lo absurdo, lo huachafo, lo bamba.

    SECCIONES

    “Bamba jazz” iniciará con una sesión de escucha profunda con canciones que representan las diversas vertientes del jazz y sus momentos más álgidos. La curaduría musical, hecha por César Zevallos —director de Espacio Sonido—, tiene la intención de extrañar al oyente y escapar a lo convencional.

    Continúa con un recital poético musicalizado del libro Falso Jazz del poeta peruano Fernando Waroto, titulado así por su “ritmo e intensidad cortantes, no curvos como el jazz”, según el propio autor. Ha sido finalista en el primer Concurso de Poesía Experimental Jean Brossa (Cuba) y ganador del primer puesto en el Concurso Internacional de Poesía Erótica Isabel Vigo con Canciones para June.

    Sigue el micro libre para quienes deseen expresarse o dialogar con los demás, compartir sus anotaciones, escritos, poemas o cualquier otra creación del momento. 

    Para finalizar viene un concierto del proyecto de música experimental Confusión Nublada y sets de improvisación por el dúo electrónico Audioespacial, el guitarrista Lofless, el músico Saxito y la rapera Almendra. Y en los interludios del concierto, habrá un show de stand up del comediante Gabriel Morales.

    El festival tendrá un after party con canciones variadas y eclécticas dedicadas a celebrar la vida y despedir la velada con DJ Piso 16, debut musical del periodista Robert Villena.

    Además, durante todo el evento se podrá apreciar la exposición de fotografías callejeras de Almen, quien también es y fotógrafa independiente. Con más de 10 años en la escena del rap nacional, perteneció a colectivos de hip hop organizado.

    Si el jazz se convirtió de una música popular a una música de élite, este festival busca lo opuesto: que vuelva a acercarse al gran público, sin prejuicios. El encuentro es en Terapia Bar (jirón Carabaya 926, Centro de Lima) el próximo jueves 30 de abril desde las 7 p.m. 

    Entradas:

    • early bird (10 soles) solo hasta el domingo 26 de abril
    • preventa (20 soles)
    • día del evento (30 soles). 

    Promociones de 3×2 a partir del lunes 27 de abril. 

    Yape/Plin al 907155715.

    Créditos

    Concepto y nota de prensa: César Zevallos
    Flyer: Víctor Pérez
    Organización: César Zevallos, Víctor Pérez, Shirley Vivas y Cecilia Carrión

  • No hay sombra en ningún lugar: minifest de cine y música

    No hay sombra en ningún lugar: minifest de cine y música

    Lima. 38, 39, 40 grados. El sol invade todo. Crece y crece como una Genkidama definitiva: incinera tus papeles, calienta tu saliva, incendia tus descansos. En ese momento, el sol deja de ser solo luz y se vuelve una persecución, ocupando cada rincón, hasta que ya no queda ningún lugar donde refugiarse. Las paredes, las esquinas, los techos: todo lo que antes ofrecía un poco de sombra desaparece.

    El aire caliente lo llena todo y el tiempo se vuelve pesado, inmenso, casi aplastante. Y nos deja arrinconados en nuestros cerebros que se derriten. Entonces emerge una necesidad radical: moverse de todas maneras. Buscar una salida, crear un flujo, inventar tu propia sombra.

    Hemos decidido movernos con el minifest “No hay sombra en ningún lugar”, un evento para pensar (y despedir) el verano y generar la sombra, convocarla, expandirla a través de la imagen y el sonido en una celebración arbitraria de la vida que solo la sombra puede dar a luz. 

    Será el estreno de 40 grados, un cortometraje que reflexiona sobre el tiempo y cómo se diluye entre el tedio, la soledad y un verano inclemente, dirigido por el comunicador y artista Giancarlo Espinoza. La función se complementa con Chiquita, de Ibet Luna, que narra el proceso de una niña de 12 años frente a sus miedos y dudas al crecer; y Alimañas, de Cecilia Ita, un corto en stop motion que explora Lima a través de sus criaturas.

    Después de los cortometrajes, tendremos un interesante cartel de bandas: Dafne Castañeda + Lofless, el dúo electrónico de mayor proyección en Lima prepara un set especial para esta velada, San Germán y su noise rock que oscila entre la euforia y la introspección, Perro con Chompa y su rock psicodélico y High Wantan con su indie rock fusión. 

    “No hay sombra en ningún lugar” busca, asimismo, difundir cine de jóvenes realizadores y música peruana independiente. Se llevará a cabo en Terapia Bar (jr. Carabaya 926, centro de Lima), el viernes 27 de marzo, desde las 7 p. m. Pueden adquirir sus entradas al 907155715 (https://wa.link/ckblcv). Preventa a 10 soles y el día del concierto a 15 soles

    Flyer: Víctor Pérez / Nota de prensa: César Zevallos / Organización: Giancarlo Espinoza, Víctor Pérez y César Zevallos

  • Incursión a Punkplona

    Incursión a Punkplona

    Cada vez es más recurrente vivir en ciudades del miedo, como Lima. Del miedo no solo a la violencia real y la inseguridad, sino también a la diversidad, a todo lo que podríamos introducir en la categoría del ‘Otro’. Desde el mismo diseño arquitectónico —sus murallas, sus calles enrejadas, sus avenidas que estrangulan al ciudadano— hasta las tecnologías simbólicas usadas por el Poder para negar el carácter heterogéneo del cuerpo social limeño, se ha ido configurando un apartheid moderno entre los miembros de una misma sociedad.

    ¿Cómo actuar frente a estas dinámicas que nos quieren aislados, evasivos y solipsistas? ¿Cómo podemos disputar los sentidos en torno a estos espacios, altamente estigmatizados, asociados a la inseguridad, la violencia, la deshumanización y el miedo? ¿Cómo evitamos, en fin, que nuestras conciencias sigan siendo colonizadas por el ethos hiperindividualista del neoliberalismo?

    Buscando una salida a esta problemática contemporánea, desde la trinchera de Espacio Sonido realizaremos una incursión etnográfica a Punkplona (Pamplona Alta, San Juan de Miraflores, el sur de Lima) acompañada en todo momento de música, poesía, arengas, debates y camaradería. Esta incursión busca romper con la visión impuesta por ciertos sectores del circuito artístico local aburguesado, que entiende la cultura como un destino fijo y preprogramado, donde se hace inconcebible el surgimiento del verdadero extrañamiento: lo disruptor, lo inusitado y, ¿por qué no?, lo espontáneo.

    Por ello, a quien se pregunta qué habrá allá o de qué se trata esta incursión, le podemos responder de una sola forma: lo que hay allá somos nosotros yendo allá, habilitando la experiencia vital en todas sus dimensiones: la búsqueda como posibilidad, el (re)encuentro como certeza, la cultura como campo de batalla.

    La incursión a Pamplona, parte de los siguientes principios: muerte al fujimorismo y sus satélites, indulto a Pedro Castillo Terrones (presidente secuestrado del Perú), salvoconducto a Bettsy Chavez, libertad para Guillermo Bermejo, negación rotunda del Estado de Israhell, ushanan jampi a Trvmp, quien pretende convertir a Latinoamérica en su patio trasero y arrebatar recursos naturales a países soberanos.

    Los esperamos el sábado 14 de marzo a las 4 p.m. en la estación Atocongo del tren. Desde allí caminaremos hacia Pamplona Alta y a cada paso, colocaremos nuestro granito de arena para el cumplimiento de cada una de estas consignas.

    Concepto y texto: César Zevallos y Julio Hermoza

    Flyer: César Zevallos

    Edición final: Víctor Pérez