Etiqueta: política

  • Percutando

    Percutando

    En memoria de Trvko
    y de cada asesinado por los perros del Estado

    Por Julio Hermoza

    Afilado, punzante, directo y, sobre todo, honesto. Así es Percutando, el álbum debut de Trvko. Y así era también el mismo Trvko. Obrero del hip hop, gestor cultural, integrante del colectivo SMP 031 y fundador del grupo de rap político Amachaq Pacha, Mauricio Ruiz Sanz siempre persiguió lo genuino, lo “real”. No solo en la música o en las maneras de habitar el barrio, sino también en los modos de incidir en el ejercicio político. A él no le bastaba con ir a una sala de ensayo, pararse frente a un micro y grabar su voz mientras rapeaba sobre la corrupción del Estado (“La corrupción hoy en día es una doctrina, por eso que mi gente se amotina en contra de políticas cretinas”), sobre la escasa legitimidad de su sistema jurídico-legal (“Mi rap no es de tarima, mi rap es del obrero que construye Lima, de lumpen que no cumple lo que la ley diga”) o sobre las burocracias estatales solamente eficientes a la hora ejercer necropoder sobre la población civil (“No solo mata el pillo, también mata el Estado”).

    Trvko necesitaba hacer política de la manera más real posible: tomar las calles, apropiarse de los espacios públicos, reforzar la comunicación barrial, crear identidad y memoria combativa. Llevaba más de diez años haciéndolo: rapeando y haciendo política como si se trataran exactamente de lo mismo. Ya sea en el marco de las protestas contra la Ley Pulpín o contra el Servicio Militar Obligatorio, siempre encontraba la oportunidad para rapear y alzar la voz al compás de un beat y, al mismo tiempo, estar en la primera línea resistiendo la represión policial y confrontando directamente a la autoridad.

    Con su praxis, Trvko nos demostraba que la música no debe anular la acción política, sino que por el contrario ambas pueden terminar “reforzándose, iluminándose” (Arguedas dixit). (Esta idea se grafica perfectamente en el minuto 31:57 del documental Protestas Propuestas Procesos; ahí se observa a un Trvko de veinte años rapeando en el marco de una protesta que terminaría siendo ferozmente reprimida por la policía). 

    Fue por todo eso que, el 15 de octubre del 2025, Trvko participó activamente de una  manifestación masiva en contra de un presidente acusado de violación sexual. Hizo lo mismo de siempre: estar en la primera línea, usar su voz como arma (al más puro estilo de la portada de Percutando), ayudar a los compañeros heridos (en un vídeo aparece socorriendo al músico Flipown luego de que la policía le lanzara una bomba lacrimógena en la cabeza). Sin embargo, ese fatídico 15 de octubre algo cambió para siempre: ya entrada la noche, cuando la marcha había sido disuadida completamente, un policía vestido de civil de nombre Luis Magallanes le descerrajó un balazo a Mauricio Ruiz Sáenz, provocándole la muerte. Hasta hoy, el Ministerio Público (capturado por el actual régimen político) sigue dilatando el caso y hay un fuerte riesgo de que este y otros asesinatos en protestas previas, queden impunes. ¡JUSTICIA PARA TRVKO!

  • 3 factos del paro de transportistas

    3 factos del paro de transportistas

    Publicado originalmente el 10 de octubre de 2024 en el Instagram de Espacio Sonido, pero más vigente que nunca.

    1) Si toda la policía desplegada en las calles para contener a los manifestantes de hoy realizara un operativo conjunto contra las organizaciones criminales, el paro nacional cumpliría su propósito. Sin embargo, nunca lo harán porque el hampa trabaja con la PNP, no se van a tirar una bala a sus propios pies, y aún así lo hicieran el problema no termina ahí: la corrupción ha podrido todo. Apoyamos el paro, pero creemos que el pedido no debe quedar ahí, el Legislativo está destruyendo la frágil institucionalidad que había en esta “democracia”.

    2) Las protestas, que han sido gestadas principalmente por los gremios de transportistas, no pretenden salvar la democracia. Porque se salva solo lo que está vivo, y la democracia se ha vuelto un cadáver en estado de descomposición. ¿Murió el 15/12/22, día en que la dictadura cívico-militar de Boluarte y Otárola realizó su primera masacre en el interior del país (exactamente en Ayacucho)? ¿O fue acaso el 7/12/22, día en que se realizó el golpe de Estado contra el ex presidente de la República Pedro Castillo? En todo caso, la única certeza es que la democracia burguesa está muerta. Por consiguiente, no tenemos más opción que expandir nuestros horizontes oníricos y forjar una nueva democracia, una más incluyente y justa, una REAL. Una que sólo se gestará tras la quema del Congreso y la conformación de una Asamblea Constituyente para escribir un nuevo pacto social.

    3) El paro de hoy evidencia la paupérrima cultura del trabajo en Perú. Muchos empleadores han revelado el nulo interés que les suscita la seguridad de sus trabajadores, conminándolos a llegar en sus horarios habituales, descontándoles dinero por su falta, o informando a la hora que les da la gana si habrá jornada normal o no, a pesar de la ausencia casi total de transporte público. Es clarísimo que gran parte de este sector empresarial se adhiere a la infame frase del decadente premier Adrianzén: “El Perú no se detiene”, el Perú de Boluarte, el que fundó Fujimori y se perpetuó en los últimos 25 años con gobiernos neoliberales. No les interesa la seguridad de quien genera su riqueza, qué podría importarles la muerte de un chofer.

  • Ni un minuto de silencio

    Ni un minuto de silencio

    Alberto Fujimori, el dictador, terrorista de Estado, asesino y esterilizador de mujeres, ha muerto. Y lo cierto es que no nos causa ni un ápice de felicidad. ¿Cómo podríamos alegrarnos de su muerte, si al genocidio nunca lo vimos en una cárcel a la altura de sus crímenes, si el infeliz cuyo Gobierno se encuentra entre los 7 más corruptos de la historia mundial nunca pagó un sol de reparación civil? ¿Qué podríamos celebrar, si la dictadura cívico-militar de Boluarte decretó Duelo Nacional por 3 días en memoria del violador de derechos humanos? ¡Este cúmulo de atropellos al pueblo peruano nos provoca solo rabia, asco, frustración!

    El jueves 12 de septiembre, en un parque de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, tuvo lugar la sesión de escucha “Ni un minuto de silencio”, con una selección de música peruana contestataria para reflexionar sobre la figura del dictador Alberto Fujimori. Debajo dejamos el link.

    Playlist “Ni un minuto de silencio”

    – “El ritmo del chino”, la canción más recordada en la historia de las campañas políticas del Perú, una tecnocumbia utilizada en mítines y spots publicitarios para promover la segunda reelección de Fujimori, a fines de los 90. Al iniciar la sesión de escucha con esta canción, algunas personas se retiraron en silencio, tal vez nos creyeron fujimoristas o no soportaron la provocación. Fue curioso y divertido.

    – “Maldito Fujimori” de Bömbärdeo. Crust punk a la vena. Breve, furiosa e intensa canción para mandar a la mierda a los deudos, a los fujis, a los fachos que hoy se sienten más empoderados que nunca.

    – “Cuando el cóndor y el puma se reúnan” de El Dedos, integrante del colectivo Comité Pokofló. Escucha atentamente cada una de las tantas palabras que fluyen en ese beat misterioso. Qué fuerte csm. Factos, solo factos.

    – “Perú pueblo imbécil” de Insumisión. Esta es infaltable. Ruido ensordecedor, arreglos digitales esquizofrénicos, gritos desaforados, crítica directa a la idiosincrasia peruana. Leo Bacteria lo vio todo a inicios de los 2000, cuánta falta nos hace personas, músicos, artistas así.

    – “Quién da más” de Claveles y Rockas. ¿Quién pensó que el funk no puede transmitir descontento? La elegimos precisamente por eso, para demostrar que se puede hablar críticamente de política, con un ritmo entretenido, pegajoso y fácil de oír. 

    – “Culpable” de Artymaña. Si tú dices Fujimori, yo te digo culpable. ¡Fujimori culpable! ¡Fujimori culpable! El hip hop peruano merece nuestro profundo respeto, siempre están en la avanzada (aunque le cueste aceptar a nuestra escena electrónica/ruidista local).

    – “El escuadrón de la muerte” de Varsovia. Canción para no olvidar que esos policías y militares, como los que cometieron ejecuciones extrajudiciales en los casos de Barrios Altos y la Cantuta bajo orden directa de Fujimori, pueden andar en cualquier tiempo y lugar, hasta en tu concierto de electrónica underground. ¡Guarda!

    – “No te perdono tu muerte” de Rafo Ráez, otra leyenda musical tan importante como Leo Bacteria. Dicen que este rockcito predijo la ¿muerte? de Alan García, otros dicen que más bien se inspiró en el ¿suicidio? de Kurt Cobain. Como sea, también se puede aplicar al caso Fujimori. No le perdonamos su forma de morir, acompañado de sus familiares, su entorno cercano, su mafia, esos miembros y cabecillas de las organizaciones criminales de mayor peso en el país. ¡Basuras!

    – “Intolerancia” de Insumisión. Sí, es necesario que aparezca otra vez Insumisión, porque estamos en defensa de la intolerancia cuando se niegan a ver la realidad, cuando se instrumentaliza un velorio como mitin político, pisoteando la dignidad de las personas que sufrieron durante el conflicto armado interno por el terrorismo de Estado. El ruido nunca fue tan eficaz ni visceral para vehiculizar un mensaje. 

    Esperamos que esta sesión se pueda replicar en más espacios públicos, cuenten con nosotros para llevar el sonido. Necesitamos gestionar más encuentros para generar una reflexión sobre el vínculo entre el arte y la política. Empilen a sus amigos, dejen los conciertos y los bares para las celebraciones venideras. La música DEBE contratacar.

    Agradecimientos a nuestros hermanos sanmarquinos que por siglos convirtieron a esta universidad en un espacio de resistencia y por el parlante a Mauricio Moquillaza